México avanza para frenar a los cárteles con la muerte de El Mencho. ¿Seguirá el ejemplo de Estados Unidos?
- 9 hours ago
- 4 min read
Por Manuel Ortiz

Los periódicos de la Ciudad de México anuncian la muerte de Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, también conocido como El Mencho, jefe del Cartel Jalisco Nueva Generación. Un titular señala el fin de la política de Abrazos, No Balas, del predecesor de la presidenta Claudia Sheinbaum, Andrés Manuel López Obrador. (Crédito: Manuel Ortiz)
CIUDAD DE MÉXICO—Uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, Rubén Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, fue asesinado la mañana del domingo. Su muerte se produjo en un operativo del gobierno mexicano.
Según funcionarios mexicanos, el operativo se llevó a cabo en Tapalpa, Jalisco, en el oeste de México. Se llevó a cabo con información y colaboración de las autoridades estadounidenses, pero fue ejecutado únicamente por fuerzas federales mexicanas, agregaron.
Tras la muerte de El Mencho, se reportaron bloqueos viales, incendios de vehículos y episodios de violencia en diversas zonas de Jalisco. El estado es un bastión del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), al que la administración Trump ha designado como Organización Terrorista Extranjera.
El caos resultante tras el operativo parecía tener como objetivo sembrar el pánico y una sensación de ingobernabilidad. Videos inundaron las redes sociales, incluso desde el aeropuerto de Guadalajara, donde se vio a multitudes huyendo.
Informes posteriores revelaron que una campaña de desinformación impulsada por inteligencia artificial estaba detrás de parte del contenido de redes sociales. Estos incluyen informes falsos de turistas, tanto mexicanos como internacionales, que habían sido tomados como rehenes por el cártel.
Mientras tanto, las autoridades mexicanas han respondido con un despliegue coordinado del Ejército, la Guardia Nacional y otras fuerzas de seguridad para contener la situación.
El ascenso de El Mencho
El ascenso al poder de El Mencho comenzó alrededor de 2010, tras la muerte del líder del cártel, Ignacio Coronel Villareal, y la escisión de su grupo, el Cártel del Milenio. La corrupción arraigada, una incipiente política de seguridad nacional y el enorme flujo de armas traficadas desde Estados Unidos a México le permitieron transformar al CJNG en una formidable fuerza paramilitar.
Hoy en día, el CJNG no solo trafica drogas. Al igual que ocurre con las organizaciones criminales a nivel mundial, controla otros negocios legales e ilegales. Estos incluyen la extracción, el transporte y la venta de recursos naturales, la trata de personas, la extorsión a comerciantes, el tráfico de influencias y el lavado de dinero. Este último involucra la participación de empresas legalmente establecidas en México y otros países.
Enfrentando a los cárteles
Durante el mandato del expresidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, el país adoptó una política oficial de “ Abrazos no Balazos ” para enfrentar la extensa violencia de los cárteles.
El gobierno de la actual presidenta Claudia Sheinbaum, en cambio, ha adoptado una postura más agresiva, poniendo al CJNG en la mira desde el principio. En 2020, el CJNG intentó asesinar a Omar García Harfuch, jefe de seguridad de Sheinbaum, entonces alcalde de la Ciudad de México. García Harfuch ahora dirige la política de seguridad nacional de México.
La captura de El Mencho, considerado el narcotraficante más poderoso de México, refleja este cambio en la estrategia de seguridad del gobierno mexicano, visto también en operaciones anteriores, incluida la Operación Frontera Norte , donde el gobierno de México desplegó 10,000 soldados de la Guardia Nacional en los estados fronterizos para combatir el tráfico de armas, drogas y personas.
Coordinación entre México y Estados Unidos
La estrategia de Sheinbaum y Harfuch prioriza la inteligencia operativa, la coordinación institucional e internacional, así como acciones contra objetivos de alto perfil del crimen organizado.
Y aunque la presidenta Sheinbaum mantiene un énfasis en la política social, como lo hizo su predecesor, su administración ha combinado esto con una estrategia de seguridad más sólida y efectiva.
Dicho esto, la captura de El Mencho y la reacción violenta de sus tropas ha desatado críticas a Sheinbaum por parte de sus opositores, muchos de los cuales formaron parte de administraciones anteriores que permitieron la creación y crecimiento del CJNG, así como de los demás grupos armados que operan en México hoy.
Mucho por hacer en México y Estados Unidos
Aún queda mucho por hacer en México. Los próximos días serán cruciales, ya que el CJNG probablemente intentará causar el mayor daño posible. Sus acciones probablemente consistirá en montajes de gran visibilidad, como la quema de vehículos de transporte y el bloqueo de carreteras. El objetivo será, una vez más, demostrar su poder y sembrar el caos.
También existe la posibilidad de violencia dentro del cártel, ya que otros buscan llenar el vacío dejado por la muerte de El Mencho.
Aun así, aún queda mucho por hacer en Estados Unidos. Al norte de la frontera, la demanda de drogas ilícitas sigue siendo una fuente de financiación aparentemente inagotable para los cárteles mexicanos. Mientras tanto, la venta y el tráfico desenfrenados de armas de fabricación estadounidense han puesto armamento de uso militar en manos de delincuentes al margen de la ley.
El gobierno mexicano continúa tomando medidas serias para combatir el crimen organizado en el país. Aún queda por ver si se puede decir lo mismo al norte de la frontera.
Manuel Ortiz Escamez es un periodista y sociólogo mexicano con amplia experiencia en temas de democracia, derechos humanos y violencia en América Latina. Es miembro del Laboratorio de Acción Democrática de la Universidad de Stanford, que investiga temas de democracia y derechos humanos en todo el mundo.


Comments