Palabras que no son tan ordinarias: ¡Aleluya, Alleluia, y Hosanna! escrito
- Apr 24
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Por Linda Carrasco
December 6, 2015

En esta época, algunas empresas han tratado de eliminar la ofensa a grupos étnicos y religiosos cuando se trata de tocar música navideña en los lugares de negocio para que los clientes escuchen. Cada año se elimina el tema del nacimiento de Cristo y se trata más y más de Santa Claus, los elfos y los renos. Recientemente, se trata de colores e imágenes que insinúan el tema de Navidad, pero carecen de cualquier alusión de un Niño que nació en la Navidad o de lo espiritual o religioso de la celebración tradicional. Incluso las palabras Aleluya, Alleluia, y Hosanna en las canciones ya no se escuchan en centros comerciales como parte del repertorio de la música del día festivo. Hubo un tiempo, que estas tres palabras eran una gran parte de los himnos y las canciones clásicas de Navidad. Ahora se han excluido de la observancia de la Navidad y la temporada navideña. Un sabio profeta de la antigüedad dijo: "Parados en los caminos, y mirad, y preguntar por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino." En esta discusión, el antiguo camino que tomaremos, es volver atrás y recordar las canciones de Navidad tradicionales que solían ser cantadas sin pensar o sin preocupación de que serían una fuente de ofensa a alguien que las escuchara o que las viera escritas en alguna tarjeta o anuncio. Un estudio de fondo de estas palabras: Aleluya, Alleluia, y Hosanna que se cantaban sin pedir disculpas; revela un origen que no puede ser negado o devaluado. La forma griega de la palabra Aleluya, " Alleluia" se encuentra en el capítulo 19 del libro del Apocalipsis. En una sección del capítulo 19, el Apóstol Juan expresa que él escucha una voz que viene del trono donde Dios está sentado en el cielo, diciendo: "Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que le temen, así pequeños como grandes." Cuando Juan recibe esta "revelación," está en la isla de Patmos, donde fue desterrado porque según los historiadores bíblicos, los que trataban de silenciar el mensaje del evangelio de Jesucristo, no podían matarlo, incluso cuando lo sumergieron en una olla hirviendo con aceite. Juan registra en el libro que se le atribuye a él, que en la visión oye "la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas y como la voz de grandes truenos, diciendo: ¡Aleluya! Porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina! Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria ... " ¿Quién de nosotros ha escuchado las voces de una multitud de personas en una iglesia o una convención religiosa mientras se cantaba un himno o una canción, y no se le ha enchinado la piel cuando se oyen las voces cantando unidas y suenan como agua de un rio que fluye suavemente y al oír cuando aumenta el crescendo suena como poderosos, pero aún suaves truenos? En el Antiguo Testamento, dependiendo de la versión de la Biblia que se usa, la palabra Aleluya o Hallelujah se encuentra al comienzo de diez de los Salmos: el 106, 111 al 113, 135, y 146 al 150. Algunos llaman estos salmos los “Hallelujah Psalms.” La explicación aceptable es que la primera parte, "hallelu," es una forma imperativa del verbo hebreo "Hallel." Hallel es un mandato, que se "alabe el Nombre del Señor." Cuando se combina con "Jah" o "Yah," una forma abreviada del tetragrama YHWH, el nombre judío para el Creador, Hallelujah, Aleluya, o Alleluia ha llegado a significar, "¡Alabado sea el Señor!" en los diferentes idiomas. Cuando se expresa la palabra Aleluya se oye semejante cuando se dice o se canta en cualquier idioma. Los misioneros que han viajado a otros países han sido testigos que cuando han oído que se canta Aleluya en los continentes diferentes, la palabra se reconoce en cualquier parte del mundo. Podemos suponer que esto es muy posible porque el apóstol Juan, relata, "oí como la voz de una gran multitud en el cielo, que decía: Aleluya. La salvación y la gloria, y el poder es para nuestro Dios." Los residentes del cielo son personas de muchas culturas e idiomas y la palabra Aleluya se distinguía entre las voces diversas. La tercera palabra en esta discusión, Hosanna, es una palabra que se encuentra en cantos y las oraciones en algunos servicios religiosos. El apóstol Mateo describe la entrada de Jesús a Jerusalén para lo que fue su última presentación a Israel, antes de Su crucifixión. El relato de Mateo, capítulo 21 revela, que la expresión Hosanna, surgió de los labios de la multitud que se encontraba en la calle durante ese tiempo de Pascua. Posiblemente fue porque los judíos estaban acostumbrados a leer el salmo 118 del cual fue tomada la palabra y recitaban los versículos 25 y 26 durante uno de los días festivos como parte de su adoración. En el hebreo es una expresión de emoción intensa, una transcripción de dos raíces hebreas significando, "Sálvanos, ahora" o "Sálvanos, te ruego.” Aleluya, Alleluia, y Hosanna son palabras que se han utilizado para adoración que están documentadas en los evangelios y en los salmos. Son tres palabras dignas de nuestra atención y respeto debido a sus orígenes maravillosos y excepcionales. No podemos cambiar lo que oímos en los centros comerciales, restaurantes, y otros lugares de negocios que han elegido anular y esterilizar la Navidad pero sin duda podemos recordar las "sendas antiguas" y honrar las tradiciones antiguas en nuestros hogares con nuestras familias y recordar los "buenos caminos" o las buenas costumbres de la Navidad. Una de esas formas es recordar los elementos espirituales de la Navidad de los cuales incluyen las canciones con las palabras sagradas como Aleluya, Alleluia, y Hosanna. Sin los obstáculos que han puesto los que hacen comercio del día festivo navideño, al escuchar las palabras con reverencia, se produce un ambiente de paz y un estado de ánimo y gozo. ¡Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo de parte de todos nosotros aquí en Nuestra Voz!



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