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Johnny Tapia: Mi Vida Loca

  • May 6
  • 4 min read

By Franco

February 9, 2015


Johnny Tapia: Mi Vida Loca
Mi Vida Loca" Johnny Tapia

La semilla de la tragedia amarga estaba en su alma. La vida de Johnny Tapia fue más que un valle de lágrimas: fue una batalla sin tregua contra el demonio de la muerte. La señora muerte lo visito cuando apenas se formaba en el vientre de su madre: su padre fue asesinado. Siete años mas tarde un camión se cae de un precipicio lanzando a Tapia por una ventana, de milagro se salvo. La sombra de la muerte vendría por su madre un año más tarde. Fue violada y asesinada cruelmente enfrente del niño Tapia, apenas tenía 8 años. Fue cuando Tapia decidió ingresar al mundo del boxeo, aprendería a enfrentar a la muerte sin temor. El boxeo era una escuela de vida, donde Tapia aprendió a vencer al miedo. Tapia tenía esa ventaja sobre sus contrincantes en el ring, no temía a la muerte. Sus oponentes lo comprendían y por eso se intimidaban cuando subían al ring contra Tapia. El boxeo en fin le dio a Tapia esa mentalidad sin-miedo necesaria para enfrentar a la amargura de su destino.

 

Tapia pronto subió a la fama, pronosticándose que sería una gran estrella en el boxeo. Entrenadores legendarios como Freddie Roach y Eddie Futch lo entrenarían. Fue precisamente en la altura de sus poderes boxísticos -cuando contaba con unos veinte años- cuando la semilla trágica en su alma comenzó a dar frutos amargos. Tapia se volcaría a la cocaína y alcohol para suavizar el dolor en su alma. Todo se convirtió en un desmadre. Varias veces estuvo cercas de la muerte por sobre-dosis, pero sobrevivió. Llegaron los frecuentes viajes a la cárcel del condado por conducir borracho y otras situaciones. Se sumió a lo más bajo cuando las comisiones de boxeo lo suspendieron del pugilismo por abuso de narcóticos. El boxeo era refugio para Tapia, ahora eso también se perdía.

 

Dicen que los ángeles vienen de muchas formas, para Tapia ese ángel vino en la forma de la bonita Teresa quien se convertiría en su esposa. Bajo el cuidado de esta bella muchachita, se convirtió al Cristianismo, abandono los vicios. Inicio de nuevo sus entrenamientos y se le permitió regresar al boxeo. Todavia invicto, Tapia conquisto la cinta de los Junior Gallos en su tierra de Albuquerque, Nuevo México. Otro gran pugilista había surgido durante la ausencia de Tapia, de nombre Danny Romero, un verdadero asesino en el ring, limpio la división de competencia.

 

Todos tenían muy mala impresión de Tapia por sus vicios y muchos fanáticos del boxeo deseaban que alguien limpiara el ring con la cara de Tapia, pensaban que Danny Romero precisamente lo podría hacer. Todos querían ver esta pelea especialmente en Nuevo México. Cuando finalmente subió Danny Romero al ring contra Tapia, descubrió porque Tapia era especial. Tapia le arranco el alma a Romero llevándolo a un lugar al que jamás había ido Romero. Romero no pudo con la presión psicológica y Tapia lo venció. Romero james volvió a ser el mismo.

 

Con este triunfo Tapia contaba con dos cinturones de campeonato mundial en el 1977. Abandono estos títulos para subir de división para ganar un título mundial gallo y después enfrentarse al Tejano Paulie Ayala. Ayala de mentalidad fuertísima jamás se rindió al miedo ante Tapia y gano una decisión contra Tapia. Tapia jamás admitió derrota, siempre creyó haber ganado aunque los jueces no lo vieron así. Esta pelea fue considerada la mejor de 1999. Después de unas vacaciones Tapia gano otro campeonato mundial este fue su cuarto título mundial. Durante este tiempo la huesuda se volvió a lanzar sobre Tapia, un loco sin sentido le disparo a Tapia varias veces apenas fallando a Tapia. Tapia siguió adelante y pelearía la revancha contra Paulie Ayala, nuevamente perdería contra Ayala. Finalmente subió a la división de los plumas contra el legendario Mexicano Marco Antonio Barrera. Tapia fue completamente dominado por Barrera. Después de esta derrota Tapia llego a la conclusión de que era tiempo ya de retirarse del boxeo. Pero la muerte lo seguía acechando. Después del retiro Tapia volvió a los vicios del alcohol y cocaína. Una sobredosis lo puso al borde de la muerte. Su cuñado y sobrino pensando que Tapia no viviría, se apresuraron a llegar al hospital para ver a Tapia por última vez. Los únicos muertos resultaron ellos mismos, ya que su carro se volcó muriendo los dos en el accidente. Tapia sobreviviría la sobredosis.

 

Era el 27 de mayo del año 2012, precisamente el aniversario de la muerte de la madre de Tapia. La huesuda finalmente haría de las suyas con Tapia. El corazón de Tapia se detuvo. La autopsia revelo que la causa fue un ataque de corazón, probablemente por los daños de tanta sobredosis de droga en el pasado. Tapia sobrevivió 45 años tormentosos viviendo siempre cercas de la muerte. La pelea finalmente termino para el campeón. Tapia acostumbraba llamar a su destino: "Mi Vida Loca," porque para Tapia su vida nunca tuvo sentido, se preguntaba porque fue marcado tan cruelmente a sufrir sin misericordia, a vivir con la despiadada muerte desde la inocente niñez. Porque él. 

 

La muerte de Tapia conmovió a multitudes de aficionados boxísticos, lamentaron su muerte y oraron por el campeón. Durante el funeral del campeón se escucho esta canción Mexicana:

 

Una cruz de madera de la más corrienteEsto es lo que pido cuando yo me muera

Yo no quiero lujos ni mesas de adobesNo quiero una caja que valga millonesLo único que quiero es que canten cancionesQue se haga una gran fiesta la muerte de un pobre

   

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